“Porque ninguno de nosotros vive para sí, y ninguno muere para sí. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos”.
Romanos 14: 7, 8
En mis primeros meses de cristiano, recuerdo que me gustaba escuchar las alabanzas que Danny Berrios cantaba, había muchas que me gustan pues su contenido me hacía que identificara mi vida con la letra de esa alabanza.
Entre muchas que me gustaban y que de hecho me siguen gustando estaba: “Razón de Vivir” esa hermosa alabanza que expresaba exactamente lo que en mi corazón sentía en mis primeros días junto al Señor.



